El 2 de Diciembre de 2021 salimos al alba de la calle Jatobás 281 en Itamambuca, Ubatuba, rumbo al Sertão de Camburi, São Sebastião, en dos vehículos. La visita fugaz de mitad de Noviembre nos había convencido de que Camburí podría ser un hogar por al menos 6 meses. Nos estábamos mudando.
.
La flota constaba del flamante Palio Adventure (que pronto sería bautizado “Dexter” pero no tenía nombre aún), conducido por mí y cargado con todo lo que teníamos, incluyendo dos bicicletas y dos tablas de surf (una de ellas un longboard de 9 pies) y de una moto conducida por tim_suss_mann.
.
Llegamos a la casita y nos dedicamos varias horas a bajar las cosas y organizarla para acomodarnos. Cuando al fin paramos para respirar, estábamos cansados y hambrientos. Teníamos poca comida y menos ganas de cocinar, así que me puse a buscar a dónde podíamos comer cerca. Fue así que encontré a @meiodamata en el mapa. Intercambié unos mensajes con André quien, aunque no estaba oficialmente abierto, nos dijo que podíamos ir a cenar ahí.
.
Esa primera cena con quien se transformaría en nuestro primer amigo del litoral fue la primera muestra de la hospitalidad y buena vibra con la que nos recibiría Camburi. Estaba cansada y feliz de saber que tenía a donde parar por 6 meses. No me imaginaba aún lo profunda y significativa que se iría tornando esa llegada.








