El Salvador y un nuevo capítulo

Algunos meses antes de que la casita del morro me cambiara la vida, había reservado un viaje de surf en grupo para El Salvador. Jamás me hubiera imaginado, en el momento de la reserva, que me tocaría hacerlo estando recién mudada a mi propio pedacito de mundo. Lejos de querer quejarme de barriga llena, lo que quiero decir es que fue irónico que las cosas se dieran así. Tenía un viaje programado que debería recontra entusiasmarme y llegaba en un momento en que lo único que quería era pasar horas y horas en mi flamante galería aprendiendo a habitarla y que ella me habite a mí. Claro que tampoco me iba a perder el viaje, pero había un dolor dulce en irme a hacer algo genial en un momento poco propicio.
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Antes del viaje, dos hitos importantes: El 7 de Noviembre de 2022, tras haber conseguido terminar de pagar la casa, fuimos al cartório (algo así como una escribanía) de Boicucanga y la escrituré a mi nombre. Zileu me sacó esta foto casual que tengo de un momento imborrable y feliz.
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Al comienzo de la pandemia, como tal vez ya leyeron por aquí, me quedé atrapada en Buenos Aires 8 meses. En algún momento de esa temporada bizarra decidí que no iba a cortarme el pelo mientras la pandemia no acabara. El 8 de Noviembre de 2022, Melka (mi peluquera desde entonces) subió las escaleras de mi flamante casa por primera vez y, juntas, ritualizamos el final de la pandemia y el comienzo de una nueva temporada en mi vida.
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Y así, con el pelo cortito de nuevo, la cabeza alivianada y un poco de ganas de quedarme escondida en mi selva, el 9 de Noviembre de 2022 me fui a El Salvador a entrenar mi backside en el viaje número 60 de BBQ only girls.
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Por supuesto que valió la pena (publico aquí las fotos para que se den una idea). Hubo sesiones al alba con una luz espectacular y muchas mujeres juntas desafiandose a sí mismas con la complicidad de las otras. Hubo muchos drop en las piedras llenos de adrenalina pero, por suerte, sólo se lastimó la punta de mi tabla y no yo. Tan sólo una semana después, volví muerta de saudades, a mi escalera, a las cuadrúpedas y las listas interminables de cosas que hacer y comprar para mi hogar.