Un llamado y un eclipse

Cuando Cobos me llamó en Noviembre del 2020, todavía no me había vuelto el olfato. Porque sí, en los primeros dos meses de Brasil también tuve Covid.

Lo que primero parecía un pésimo momento para agarrarse la peste pandémica terminó siendo perfecto.Cobos me llamó para confirmar que el evento del eclipse se iba a llevar a cabo contra viento y pandemia (y esto fue prácticamente literal). Yo llevaba dos años siguiendo la producción del evento, de modo que me querían coordinando el equipo audiovisual.

Viajaría a fines de Noviembre y me quedaría dos semanas cubriendo toda la previa y el durante.

En los días del evento – del 10 al 16 de Diciembre – terminamos siendo 9 en el equipo audiovisual que tuve el honor de armar con lxs jugadores espectaculares: y, además, me di el gustito de recomendar a mi adorado @arielhassan para que se encargara del streaming.

No sé describir la experiencia que fue ese evento cósmico polvoriento en plena pandemia. Intenso, hippie, industrioso, modesto, posible, casi imposible. Hermoso, cansador, vital.

Agradecida por el rol, el equipo y la descabellada oportunidad.