Quien tiene un deseo, tiene un problema (el mejor tipo de problema, convengamos). Pero eso no lo hace menos angustiante, casi que todo lo contrario. La casa del morro me había flechado y la necesidad de tomar una decisión me ardía urgente. Las preguntas eran de esas sin respuesta correcta. ¿Me hartaré de la escalera? ¿Es una locura? ¿Cómo puede …







