Ara cantaba mejor que yo, pero igual quería cantar conmigo. Sus ojos se iluminaban cada vez que su escucha me ayudaba a cantar mejor. Esa mentoría del cariño sucedía de la manera más natural, sin los egos lastimados que aparecen en tantos vínculos.
No tengo muchas fotos de los momentos que compartimos. Buscando, encontré éstas.
2015: una vez que me invitó a subir al escenario de un show de su proyecto solista La Bicicleta de Saturno. Estoy casi segura de que cantamos juntas una cumbia de ella que me encantaba y de la cual me acuerdo parte la letra hasta hoy: Busco trabajo.
Ara fue siempre muy generosa conmigo. La alegría que inventábamos era sincera y chiquita. No era una alegría de Instagram. Todavía eran tiempos de Facebook.
No tengo muchas fotos, pero tengo muchos recuerdos. En estos días de despedirme silenciosamente y a la distancia (vivo en Brasil hace 4 años y antes fui nómade unos 6) vuelve a mí una y otra vez un momentito cotidiano que tengo grabado, vívido.
Ara acababa de llegar a mi casona vieja para ensayar. Después de abrirle, caminamos hablando a borbotones desde la puerta hasta la cocina, a donde empezamos a ponernos al día mientras calentábamos el agua del mate. Mi mirada iba y venía de la pava a ella. Creo que me estaba contando novedades sobre algún chongo, algo por el estilo. Pero lo que imprimió el recuerdo no fue contenido de la charla, sino la mezcla preciosa de emociones.
Mi cuerpo es capaz de revivir la comodidad que sentíamos en la complicidad compartida. En ese cotidiano de ropas coloridas, bicicletas en furgones, risas entre acordes y sueños sustentables. Todo creciendo en la tierra fértil de la confianza y admiración mutuas.
Porque yo la admiraba tanto a Ara. Y era un calentito en el pecho saber que ella me admiraba también. Esa conexión se estableció muy rápidamente entre nosotras y en seguida nos dedicamos a disfrutarla. Hoy, aunque Ara ya no esté, porque el azar y el gobierno de la crueldad nos la arrancaron demasiado rápido, me doy cuenta – con el cuerpo – de que esa conexión sigue estando en mí y lo estará para siempre, imborrable.
Saudades Arucha. Gracias.
Estoy atragantada con los abrazos que no te pude dar.
Busco trabajo
Araceli Julio aka “La Bicicleta de Saturno”
Me puse la máscara blanca
Para la entrevista de hoy
Aquella que no tiene brillo
Y oculta muy bien lo que soy
Porque estos ojitos que tengo
Serían mi perdición
Si llegara a saber su brillo
Mi posible empleador.
Con esta careta que tengo
Me ajusto perfecto al perfil
Cualquier preguntita que me hagan
Yo ya sé muy bien qué decir
Cuál es su color favorito?
El negro el color del café
Y dónde te ves en 10 años?
Trabajando para usted.
Para usted, para usted, para usted, para usted…
Como yo soy su esclava le entrego mi vida por un pagaré.
Cuál es la carrera que estudia?
Marketing y administración.
Y qué hace para distraerse?
Me gusta ver televisión
Con qué animal se identifica?
El perro, porque es muy leal
En qué horario está disponible?
Disponible estoy full time
Para usted, para usted, para usted
Como yo soy su esclavo, ud. dígame salte que yo saltaré!
Por usted, por usted, por usted!













