Documentando los corazones del vino

Un viaje al mundo del vino en Mendoza, una semana fotografiando alquimistas.

Durante mis años de nomadismo, mi amiga de toda la vida Mariana se convirtió en sommelier y escritora de vino y gastronomía. Cuando se enteró de que venía a Argentina en agosto de 2022, organizó un viaje para mostrarme su nuevo mundo. Para visitar algunos de los rincones más interesantes de esta hermosa escena, decidimos que fuera un viaje de trabajo: ella como escritora y yo como fotógrafa, lo que significaba que íbamos a ser exactamente nosotras mismas.

Pasamos 5 días en Mendoza visitando viñedos y conversando con bodegueros, chefs, sommeliers y todo tipo de gente apasionada que dedica sus días a dialogar con la cordillera de los Andes, y traer lo mejor de esa conversación a la mesa. Nuestra misión era llevar esas charlas al gran público en forma de imágenes y palabras. Spoiler: salió bárbaro.

El hospedaje más apropiado

Podríamos habernos quedado en un Airbnb o en un hotel, pero Mariana y yo compartimos una preferencia de toda la vida —puesta a prueba y comprobada muchas veces— por ambientes auténticos, acogedores y llenos de vida. Por eso ella decidió que nos quedáramos en la casa sencilla pero cálida de un viñedo pequeño de una amiga.

Eso implicaba tener perros y gatos a cargo, cajas y más cajas de vino sin etiqueta para probar apiladas en el living, una cocina de verdad para usar cada vez que aún nos quedaba lugar para algo de comer después de largas jornadas de entradas y platos de primer nivel y, lo más importante, un fogón para sentarnos a charlar de la vida. Por la ventana, siempre presente, siempre elegante, la cordillera de los Andes se mostraba bajo todas las diferentes luces del día, recordándonos dónde estábamos.

La mejor del mundo

Zuccardi Valle de Uco fue elegida la mejor bodega del mundo tres años seguidos. La empresa familiar bien establecida fue fundada por el abuelo de Sebastián, con quien pasamos unas cinco horas caminando entre los viñedos, dejándonos absorber por la fría oscuridad de la cava, degustando vinos y el exquisito menú del restaurante de su viñedo en Valle de Uco, mientras hablábamos constante y apasionadamente de vino, suelo, familia y su hogar, Mendoza:

  • “Cuando te despertás en Mendoza, antes de abrir los ojos ya sabés dónde está la montaña. Vivimos toda nuestra vida con este muro al oeste que significa todo para nosotros. Estamos en un alto desierto inundado de luz. Eso es único. Los parajes altos del mundo suelen ser nublados y lluviosos. Nuestros vinos transmiten eso, nuestra identidad viene de hacer vinos de la Cordillera de los Andes. Es nuestra idiosincrasia y cosmovisión.”

También nos sentamos con Pepe, el padre de Sebastián y director de la empresa, y le preguntamos sobre el éxito continuo y crecimiento de la bodega en todas sus diferentes líneas y proyectos, los más recientes llevados adelante por sus hijxs:

  • “No creo que se trate de que las nuevas generaciones repitan lo que hicieron lxs mayores, porque no es un desafío para un joven hacer lo que ya se hizo. Y para mí, es maravilloso poder ser parte de los proyectos de mis hijxs. La vida nos da la experiencia y la habilidad para entender y aportar a lo que otros están haciendo, y no al revés. Ese culto al fundador, al que vino primero, es tóxico y no ayuda.”

El artículo que Mariana escribió e ilustró con las fotos que tomé fue publicado en la revista Lugares, el suplemento dominical de La Nación, uno de los diarios más antiguos y grandes del país.

Mujeres entre viñas

Otro artículo que Mariana fue armando durante nuestro viaje nos llevó a tres restaurantes distintos donde mujeres se han hecho cargo de curar experiencias gastronómicas que resaltan el sabor, la autenticidad y la identidad de los vinos locales. Escuchar y fotografiar a estas mujeres fue un placer absoluto. Cada una con su trayectoria y camino únicos que las trajeron hasta sus misiones actuales, había un rasgo en común: pasión y una conexión emocional con la comida que llevan a la mesa.

  • “Soy cocinera peregrina, no sólo cocinera viajera… El peregrino se mueve con un propósito, llevando un santo grial […] Me identifico con la idea de ‘dar de comer’. Es distinto, yo no sólo cocino, alimento, nutro. A veces pasamos por alto la importancia de alguien sentado en nuestra mesa, es un acto de confianza…”

  • Patricia Courtois, Restaurante 5 Suelos, Bodegueros Durigutti.

  • “Tengo 38 años y estoy en gastronomía desde los 18. Sé lo que es no tener fines de semana, trabajar noches largas y volver a casa a las 4, 5 de la mañana. El viñedo me da una oportunidad que es más compatible con ser mamá. […] Me emociona que mi abuela esté siendo representada en la alta cocina, ella fue quien me enseñó a amar la gastronomía.”

    Flavia Amad di Leo, Osadía de Crear, Susana Balbo Wines.

El artículo sobre mujeres chefs trabajando en Mendoza salió en la edición papel de la revista Marie Claire.

Un secreto mohoso

Una de las ventajas de estar con alquimistas del sabor y del paisaje toda una semana es enterarse de lo más deliciosamente exclusivo que está pasando en la ciudad. Así fue como probamos la producción de quesos artesanales de autor de un abogado de Buenos Aires que decidió montar una “cueva mohoza” en el fondo de su jardín para poder producir los sabores que extrañaba de su tierra natal.

Los quesos secretos mejor guardados de Mendoza ni siquiera querían ser publicados porque la producción es tan pequeña que sólo puede hacerlos bajo pedido de la gente más experta que lo rodea. No sorprende que no pudiese mantener el ritmo que vendría con la demanda que generaría una publicidad masiva. Después de todo… ¿hay mejor aliado para el vino que una deliciosa porción de queso cuidadosamente curado?