Partí rumbo a Seattle el 9 de Febrero de 2022 para ser testigo del casamiento de Amelia y Dante.
.
Hacía apenas 7 meses que había pisado Seattle por primera vez, justo cuando Amelia estaba en plena mudanza. Esta vez íbamos a celebrar su casamiento pandémico y atípico.
.
La noche anterior al casamiento, Amelia y yo tuvimos una mini despedida de soltera con una cena deliciosa, vino y pruebas de vestuario en un hotel sobre el agua.
.
Además de testigo legal, me encargaría de sacarle fotos e inmortalizar nuestro día de ceremonia, paseo y hamburguesas coronado por una noche de baile desenfrenado en un boliche gay.
.
Fue un placer, un honor y una alegría participar del casamiento íntimo y singular de mis amigos. Y además, había un premio de yapa. Me quedé una semana más después del casamiento y a la hora de volver a casa Amelia se vino conmigo a conocer el rincón del mundo que me había cautivado.


















