Una casa por favor

Sí, el trailer del documental estaba listo. También había conseguido terminar el video para Bloomberg Law. Hasta me había podido comprar el Palio Adventure en un ida y vuelta frenético hasta São Paulo. Estaba en tratativas para vender el Scénic. Trabajaba, resolvía estas logísticas y tenía mucho que disfrutar en el poco tiempo libre. Pero había un gran problema: la búsqueda de casa a la que mudarnos en Diciembre se estaba complicando al punto de parecer misión imposible.

Llevábamos más de un mes buscando y no aparecía nada potable. Yo no quería alquilar por menos de 3 meses y justo durante el verano (especialmente antes de año nuevo) nadie quiere alquilar por mes en el litoral, sólo por día y a precio de vacaciones… Estaba empezando a desesperarme.

Ampliamos la búsqueda a Ubatuba entero, pero ni así aparecían opciones que no implicaran grandes sacrificios, precios altos o distancias enormes para el día a día. Entonces empecé a estudiar el mapa y meterme en grupos de Facebook locales de regiones que nunca había pisado.

Fue así que apareció una opción por 3 meses en el tal Sertão de Camburi, en el municipio de São Sebastião. Estábamos por venir a conocer y charlar personalmente con la dueña cuando se cayó. Seguí insistiendo y en ese mismo grupo apareció otra. Hablé largo y tendido con la propietaria y parecía que iba en serio. Lo que sí, quería que me quedara mínimo 6 meses.

Estudiábamos el mapa y parecía que Camburi y Camburizinho, las playas más cercanas a este barrio con el que – destino y desesperación mediante – estaba dando match, parecían lindas y adecuadas. Había olas, había supermercados a distancia de bicicleta, había mata atlántica. Hasta había una escuela de danza.

A mitad de Noviembre, el recién comprado Palio Adventure nos llevó en una escapada de unas horas nomás a tener una primera impresión fugaz de la casa y de la zona para decidir si firmaba un contrato de 6 meses y al fin, me dedicaba a permanecer.